jueves, 21 de febrero de 2008

Paliza a una joven de 15 años


Las informaciones que se refieren a actos de violencia entre jóvenes cada vez son más frecuentes. En esta ocasión el hecho ocurrió el pasado domingo día 10 en el recinto deportivo de un colegio de la localidad vizcaina de Ermua (España).
La noticia, profusamente difundida por los medios de comunicación españoles, recoge la paliza que una adolescente de 15 años recibió de otros jóvenes de edades similares por una discusión entre ellos. Según la familia de la agredida la chica "fue golpeada con una barra de hierro, la quemaron el pelo y la arrollaron con una moto" ante la mirada de algunos testigos. Sólo un chico intentó defenderla y también fue agredido por quienes pegaron a la joven. La víctima sufrió heridas en la boca, los oídos y la nariz, así como numerosas contusiones en la espalda y graves lesiones en un ojo. Ha permanecido en el Hospital Donosti de San Sebastián hasta ayer que fue dada de alta..
La Ertzaintza (policía vasca), investiga el suceso para identificar a los autores, entre los cuales, según algunos testigos, se encuentra otra chica y varios jóvenes más de la misma pandilla.
Ante acontecimientos de este tipo se impone la reflexión. ¿Por qué ocurre esto en una sociedad moderna, supuestamente avanzada? ¿Qué educación estamos dando a nuestros hijos? ¿Es culpa de algunos grupos primarios como la familia o la pandilla que ya no cumplen la función asignada por una sociedad basada en unos determinados valores? ¿Es una reacción excepcional pero a la vez propia de la adolescencia que a estas edades está construyendo su identidad?
El problema, en todo caso, debe ser atajado con decisión sí –soluciones coercitivas las justas-, pero con prudencia también –programas educativos adecuados al caso-, porque nuestros adolescentes capaces ahora de hacer esto, si no se corrigen y se reinsertan socialmente, pueden llegar a ser los nuevos delincuentes, maltratadores de sus parejas... y el fracaso colectivo de esta sociedad no tendrá excusa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta sociedad ya no tiene entre sus prioridades los valores que se supone la han hecho avanzar.

Anónimo dijo...

Nuestros jovenes tienen hoy más información, son más cultos... lo tienen todo, fácil, rápido, yá... pero se aburren. El tedio es el principal problema en nuestra sociedad. Es capaz de anular los valores, de convertirnos es bestias. ¡Que pena!