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lunes, 22 de marzo de 2010

Primavera

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Ha llegado la primavera y ni siquiera ha preguntado por la crisis. Ella cumple con su anual obligación sin tener en cuenta las preocupaciones de los mortales. Una explosión de luz, flores, pájaros, color... se ha instalado de nuevo entre nosostros.

¿Seremos capaces de abrir un pequeño hueco a nuestra angustia por los problemas económicos y desasosiego por las consecuencias sociales, y disfrutar un poquito de este milagro de la naturaleza? Preguntemos a los jilgueros cómo lo hacen año tras año. Observemos el discurrir decidido y cantarín de los arroyos que vienen a visitarnos repletos de agua procedente de las virginales crestas nevadas de las montañas. Hablemos con los cerezos en flor, tan sensibles a los avatares meteorológicos, y tomemos ejemplo.

Ellos nos regalan la misma lección permanentemente y, sin embargo, se dice que el hombre es la especie superior, la dominadora del mundo pero, a su vez, incapaz de sentir la felicidad que nuestro compañeros de viaje derraman todas las primaveras. ¿Conseguiremos, por fin, entender qué es importante en la vida? Al menos, volvamos a intentarlo.

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viernes, 17 de abril de 2009

Mariposas

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La primavera emerge con fuerza. Nuevos colores, olores penetrantes, luz, calor... y quizá, nuevas ilusiones. ¡Qué sería del ser humano sin renovadas ilusiones!
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La mariposa es el animal que nos hace soñar y vibrar en la estación primaveral. Pero si nos ponemos un poco tiquismiquis observaremos que su peculiar metamorfosis mueve a la reflexión. Del huevo nace la poco amigable oruga. ¿Qué nos ocurre cuando nos encontramos con un gusano?
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Debe ser algo psicológico pero la realidad es que no mostramos mucho aprecio que se diga por estos animales que se arrastran por el suelo para poder vivir, al igual que nos ocurre con el mismo hombre que ha nacido en cuna pobre y se mata por salir adelante a lo largo de su vida. No es un ganador y como tal no sentimos admiración por él. Como máximo, un poco de conmiseración, quizá.
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Pero en la naturaleza de la oruga, que luego dará vida a un lepidóptero maravilloso, está grabado el camino de transformación en un ser superior: la mariposa, verdadero caleidoscopio de colores y danzas en el espacio libre que alegra la vista y excita nuestros mejores sentimientos. Y es aquí donde también vemos paralelismos con las actitudes humanas respecto de nuestros semejantes triunfadores, con quienes brillan socialmente, independientemente de sus méritos personales.
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Les elevamos sobre el pedestal del triunfo social, envidiamos su situación, les admiramos... Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, estas actitudes no debieran pasar de ser manifestaciones de simples "colorines sociales". Tal vez la oruga necesite más reconocimiento y la mariposa no tanto aplauso... Eso sí, sin perder la ilusión.

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